jueves, 14 de diciembre de 2017

Suburbicon

de George Clooney. EE.UU., 2017. 105’.
14 de diciembre de 2017. Cines Los Prados, Oviedo.

El asalto aparentemente imprevisto en un hogar hace que el comportamiento de esta familia americana de vida tranquila derive hacia lo canalla cuando el viudo y la cuñada parecen beneficiados por la muerte de la madre del niño que protagoniza la historia. 

Bien ambientada en los años cincuenta, aunque quizá excesivamente subrayada musicalmente, Suburbicon aprovecha un guión de los hermanos Coen al que George Clooney (que aquí no tiene un personaje propicio para intervenir como actor) le añade el contrapunto de la buena familia vecina que se convertirá en diana del odio racial en ese barrio que aspira a ser tan radicalmente blanco como completamente estúpido. Matt Damon está muy bien (como siempre) en el papel de ese padre poco expresivo que acaba siendo magnético para el espectador. Así que tras el fiasco de The monuments men y sin llegar a la altura de Los idus de marzo o Buenas noches, y buena suerte, George Clooney vuelve a demostrar que, además de un actor magnífico, es un director notable.

martes, 12 de diciembre de 2017

La gran enfermedad del amor

de Michael Showalter. EE.UU., 2017. 119.
12 de diciembre de 2017. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Kumail trabaja como monologuista en un club y sufre la presión de su familia pakistaní por concertarle una boda. Emily quiere ser psicóloga y ha salido de un matrimonio que no le fue nada bien. Por tanto, ninguno de los dos tiene mucho interés en una relación estable y quizá por eso se gustan tanto. Hasta que las semanas que Emily pasa en coma inducido por una infección cambian las cosas entre los dos.

Una historia de amor tranquila. La cotidianidad de una pareja que no sabe si realmente lo es y de unas familias curiosas que darían para otras dos buenas películas. Es una películas sin grandes ambiciones pero que se ve con agrado porque los seres que la habitan parecen reales. De hecho lo son.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Grandeza y decadencia de un pequeño comercio de cine

de Jean-Luc Godard. Francia, 1986. 92.
9 de diciembre de 2017. Cine Zumzeig, Barcelona. V.O.S.

Un director de cine que busca figurantes para una película, un productor que podría financiarla y una esposa que querría protagonizarla. Todo entrecortado, muy crispado y sin ningún sentido.

¿Qué necesidad había? Si esta bobada no se había visto en las salas en treinta años por algo sería. Pero el título provocador, la presencia en festivales (por ejemplo, en el de Gijón) y unas críticas rendidas religiosamente al nombre propio de su perpetrador nos han animado a ver esta cosa estridente que solo tiene algo salvable: que permite tomar conciencia de lo mucho que ha cambiado la relación entre las personas a la vista de las maneras abruptas y machistas que parecen normales e hilarantes en esta estupidez firmada por Godard. Grandeza y decadencia... parece dar argumentos a la imagen que de él nos presentaba Michel Hazanavicius en Mal genio.

El viaje

de Nick Hamm. Reino Unido, 2016. 94.
9 de diciembre de 2017. Cines Boliche, Barcelona. V.O.S.

En 2006 están teniendo lugar en Saint Andrews las negociaciones de paz para Irlanda del Norte. En ellas participan dos enemigos irreconciliables: el líder del Sinn Fein Martin McGuinness y el clérigo unionista Ian Paisley. El viaje que los dos compartieron a solas hacia el aeropuerto pudo ser determinante para la solución de aquel largo conflicto.

El viaje cuenta cómo pudieron ser los momentos compartidos en aquella furgoneta. Nada de lo que se dice en esta película nos resulta ajeno en un país en el que el terrorismo también formó parte de la agenda política. Por lo demás, la lección que contiene sobre la necesidad de hablar con el adversario (y hasta con el enemigo) para afrontar los retos del futuro y de renunciar a sacar provecho a los rencores del pasado, hacen que El viaje tenga un significado muy especial vista en Barcelona en este otoño crispado en el que el número 155 ha dejado de identificar un artículo constitucional para convertirse en un fetiche irracional. Por otra parte, la presencia de Tomothy Spall y de Colm Meaney hacía imprescindible ver esta película. Y, como era de esperar, ninguno de los dos defrauda.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Tierra firme

de Carlos Marques-Marcet. España, 2017. 115. 
8 de diciembre de 2017. Cines Renoir Floridablanca, Barcelona. V.O.S.

Kat y Eva viven felices en una barca en los canales de Londres. La llegada de Roger (un amigo de Kat) sirve para que Eva encuentre apoyo (y semen donado) para su proyecto de ser madre. Kat acepta la idea aunque no está tan involucrada. Por eso las dos amantes no encajarán de la misma forma la pérdida del feto.

Si el arranque de 10.000 KM me pareció magnífico, el de Tierra firme me ha resultado algo ñoño. Encuentro que estos catalanes anglófilos y esta inglesa que quiere ser madre tienen maneras más propias de la adolescencia que de las crisis de la treintena de las que esta película parece querer ocuparse. Pero superada la primera impresión (y comparación) la historia va mejorando hasta ese tramo final en que la tierra firme por la que parece apostar la inglesa contrasta muy bien con esa vida deseable que su amante catalana le ofrece en el confortable canal. Curioso contraste (de homosexualidades, de paisajes y de dilemas sentimentales) entre la Tierra de Dios masculina que vimos ayer y esta Tierra firme femenina con la que ya son doscientas las películas que en lo que va de año he comentado en este blog.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Tierra de Dios

de Francis Lee. Reino Unido, 2017. 104.
7 de diciembre de 2017. Cines Boliche, Barcelona. V.O.S.

En una granja inglesa un joven vive ásperamente su relación con su padre discapacitado y con su abuela. Lleva mal las faenas con el ganado y solo encuentra desahogo en las borracheras y en el sexo explosivo que de vez en cuando tiene con algún chico de la zona. Hasta que contratan a un joven rumano y aprende muchas cosas sobre la forma de tratar al ganado y también sobre el amor. Su compañía se le hará imprescindible y la vida cambiará para ambos.

Para ser su primera película, Francis Lee muestra una notable capacidad para retratar paisajes y sentimientos como los del aislamiento invernal de esos entornos ganaderos ingleses y la (re)iniciación sexual y sentimental de este joven rústico. Aunque Brokeback Mountain del otro Lee será seguramente el referente obligado con el que comparar esta película, encuentro más vecindad con ese excelente cine islandes en el que las intensidades humanas adquieren el mayor relieve en los paisajes más desolados.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

¡Lumière! Comienza la aventura

de Thierry Frémaux. Francia, 2016. 90.
6 de diciembre de 2017. Cine Zumzeig, Barcelona. V.O.S.

Ciento ocho películas de las más de mil que filmaron los Lumière. La voz en off de Thierry Frémaux las va comentando con sabiduría y un poco de ironía.

La selección y el orden en que se nos muestran estas peliculitas (cada una dura unos cincuenta segundos) hacen que contemplarlas sea una gozada. Especialmente acompañadas con los atinados comentarios de quien ha dirigido el Festival de Cannes y el Instituto Lumière de Lyon.  Thierry Frémaux trata con mucho cariño y desenfadado respeto a estas pequeñas joyas que fueron filmadas cuando nacía el siglo del cine, ese arte que busca capturar el tiempo con una cámara.

La Chana

de Licija Stojevic. España, 2016. 83.
6 de diciembre de 2017. Cine Zumzeig, Barcelona.

La Chana entonces y ahora. Aquella flamenca que bailaba como nadie en los años setenta y esta Antonia que habla del baile y de todo lo demás. La vemos con el hombre que tanto la quiere y la escuchamos hablar de aquel otro que la maltrató. Y también la acompañamos mientras se prepara para ese homenaje en el Teatre Nacional de Catalunya en el que, sentada en una silla, bailará una vez más.

Volvemos a Barcelona y a esta magnífica cooperativa cinéfila de la calle Béjar que es el cine Zumzeig. La Chana es un documental fascinante sobre una bailaora a la que da gusto ver en las bellas imágenes de su juventud y da gusto escuchar hablando de su arte y de su vida. La cámara retrata con confianza la cotidianidad de esta mujer a la que parece imposible no querer. Y también los últimos nervios antes de salir a ese escenario en el que, ya anciana, volverá a bailar con radical inspiración. Es una película magnifica que gustaría incluso a esos a los que el flamenco no les dice nada. Y que también sorprendería a quienes no saben que hay muchas barcelonas en esta maravillosa ciudad.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Perfectos desconocidos

de Alex de la Iglesia. España, 2017. 96.
4 de diciembre de 2017. Cines Parqueastur, Corvera.

Cuatro parejas han quedado para cenar. Para no aburrirse deciden poner sus móviles en medio de la mesa y hacer públicos todos los mensajes y llamadas que vayan recibiendo. Nada menos.

Alex de la Iglesia adapta a nuestro contexto esta historia italiana que dirigió Paolo Genovese y que, con mimbres tan agradecidos como unas parejas en equilibrio inestable y unos móviles cargados de secretos, solo podía terminar bien para el espectador (o sea, muy mal para los personajes). El ritmo de los diálogos es tan trepidante como el del último teatro argentino. La cámara los acompaña con la misma frescura inteligente con que estos buenos amigos se van haciendo daño en esa noche de eclipse. Así que resulta deliciosa esta hora y media impagable en que (sin que nadie mire nuestros móviles) compartimos mesa y mantel con este grupo de imprudentes. Me temo que una idea tan peligrosa como esta dará bastante juego (y bastante miedo) en muchas cenas españolas a partir de ahora.

Coco

de Lee Unkrich y Adrián Molina. EE.UU., 2017. 109.
4 de diciembre de 2017. Cines Parqueastur, Corvera.

En el día de los muertos Miguel quiere participar en un certamen musical. Él es un niño de una familia de zapateros que reniegan de un lejano antepasado músico. Así que Miguel tendrá que buscarse una guitarra en el panteón del cantante más famoso del lugar y eso le llevará a pasar la noche en la tierra de los muertos. Y a conocer algunas cosas sobre el pasado de su familia.

Siendo un producto Disney no puede dejar de tener su dosis de sentimentalismo convencional. Pero siendo también de Pixar está garantizada la belleza de las imágenes de esta historia deliciosamente mexicana que da gusto escuchar (no solo la música, también el acento) y por supuesto contemplar. Así que pasar una noche colorista y mexicana (valga la redundancia) en la tierra de los muertos es una gozada que le hace a uno olvidar esas estúpidas calabazas gringas que tanto gustan últimamente por aquí.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Correspondencias

de Rita Azevedo Gomes. Portugal, 2016. 145’.
3 de diciembre de 2017. Centro Niemeyer, Avilés, V.O.S.

Jorge de Sena desde América y Sophia de Mello desde Portugal. Veinte años de exilio y correspondencias entre estos dos amigos poetas. Escuchamos sus versos y sus cartas mientras vemos imágenes sugerentes pero también muy elusivas.

El referente más reciente es Cartas de la guerra de Ivo Ferreira sobre textos de Lobo Antunes. Pero en aquella película la relación entre las imágenes y los textos era, además de elegante, bastante inteligible y siempre coherente. Aquí no es así. La poesía es más que juntar versos sonoros y el cine requiere algo más que añadirles imágenes sugerentes. En Correspondencias no está claro cuál es el dispositivo por el que se apuesta. Eso que en el cine viene a ser el equivalente a la métrica, el ritmo y la armonía que caracteriza a un poema o a un poemario. Entiendo que la película les dirá más a los lectores de Jorge de Sena, pero no ayuda al conocimiento de su obra que quienes no la conocíamos encontremos más interesantes sus cartas con Sophia que esos poemas tan enfáticamente leídos o recitados por unas personas (o personajes) que no acabamos de saber qué pintan en esta película.

sábado, 2 de diciembre de 2017

El sacrificio de un ciervo sagrado

de Yorgos Lanthimos. Reino Unido, 2017. 109’.
2 de diciembre de 2017. Cines Los Prados, Oviedo.

Él es cardiólogo y ella oftálmóloga. Los dos forman una familia perfecta con dos hijos estupendos. Él tiene una extraña relación con el hijo de un hombre que murió mientras lo operaba. Quiere que conozca a su familia y eso será el comienzo del drama porque el joven le anuncia que si no mata a uno de los tres, su mujer y sus hijos morirán. El joven le anticipa la secuencia de los daños: primero se les paralizarán las piernas, luego dejarán de comer y finalmente los ojos ensangrentados serán el preludio de su muerte. Y esos terribles presagios se van cumpliendo.

Yorgos Lanthimos construye una tragedia griega con esta familia americana. Elegante en las formas y con encuadres en los que el gran angular es angustioso y perturbador, El sacrificio de un ciervo sagrado, además de referentes en el mundo clásico y en el cine de Buñuel, también tiene algo de esos dramas familiares inexplicables que filma el Haneke más duro. La historia es delicadamente fría y contenidamente angustiosa. Aunque quizá resulte menos perturbadora que Canino y Langosta, las otras películas que había visto de este singular director.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Asesinato en el Orient Express

de Keneth Branagh. EE.UU., 2017. 116.
30 de noviembre de 2017. Cines Parqueastur, Corvera. V.O.S.

Hercules Poirot tiene que viajar de Estambul a Londres en el Orient Express. Lo acompañan personajes muy notables y también un estafador que muere asesinado justo antes de que un alud detenga el tren. La parada será larga, lo suficiente para que nuestro detective encuentre al asesino (o asesinos).

Entretenida, bien contada y bien interpretada. Pero nada más. Las historias con gente que tiene que compartir algún tiempo en un mismo espacio dan mucho juego en el cine. Pero tratándose de trenes, yo tengo demasiado reciente esa joya polaca de Jerzy Kawalerowicz titulada precisamente El tren. Así que, por lujoso que sea el de Keneth Branagh y por notables que sean sus intérpretes, la verdad es que no resiste la comparación.

Hacia la luz

de Naomi Kawase. Japón, 2017. 101’.
30 de noviembre de 2017. Cines Los Prados, Oviedo.

Una joven que trabaja en la descripción de imágenes cinematográficas para ciegos conoce a un fotógrafo que ya casi lo es. La evocación de la luz crepuscular (la de los recuerdos infantiles con el padre de ella y la del trabajo fotográfico de él) los unirá de un modo especial.

Aunque Naomi Kawase sabe poner bien la cámara y la suya podría haber sido una buena historia, la poderosa reflexión inicial sobre la descripción de las imágenes cinematográficas no consigue hacer de esta propuesta un verdadero ensayo sobre la ceguera. Además del que, inspirándose en Saramago, Fernando Meirelles hizo en A ciegas, recuerdo en los últimos tiempos algunas magníficas películas sobre este tema. Por ejemplo, Gabor de Sebastián Alfie (2013),  Gözümün Nûru de Hakki Kurtulus y Melik Saracoglu o Blind de Eskil Vogt. Pero Naomi Kawase se queda muy lejos de ellas. Hacia la luz pretende ser muy emotiva, pero no da motivos para que los sentimientos de los protagonistas conmuevan al espectador.

lunes, 27 de noviembre de 2017

En relidad, nunca estuviste aquí

de Lynne Ramsay. Reino Unido, 2017. 95’.
27 de noviembre de 2017. Cines Los Prados, Oviedo.

Un tipo violento que rememora constantemente imágenes de un drama infantil y que tiene con su madre una relación extraña es contratado para rescatar a la hija de un senador, una niña que ha sido secuestrada por una mafia pederasta. Su trabajo es brutal y eficaz pero el encargo se complica cuando muere quien lo hizo.

La tremenda y estupenda historia de Tenemos que hablar de Kevin tiene poco que ver con esta. Aquí el dramatismo es efectista y el esteticismo abrupto y hasta molesto. Así que la película solo tiene el interés de que el actor que la protagoniza es Joaquin Phoenix y lo hace bastante bien.

domingo, 26 de noviembre de 2017

El autor

de Manuel Martín Cuenca. España, 2017. 112’.
26 de noviembre de 2017. Cines Ocimax, Gijón.

Álvaro quiere escribir una novela. Siguiendo las indicaciones del director del taller literario al que asiste busca inspiración en la vida y para ello observa y manipula a los vecinos de su edificio. Hasta que la historia que va pergeñando acaba haciéndole parecer autor de algo más que su novela.

Como cabía esperar, Javier Gutiérrez está estupendo en este papel modesto y contenido en el que me ha recordado esa gestualidad demorada que tanto me gusta en los de Eduard Fernández. Sin llegar a la atmósfera impecable de Caníbal, El autor es una historia bien contada que oscila entre el thriller (meta)literario y la comedia contenida. En algunos momentos la coproducción mexicana también parece notarse (para bien) en la dirección artística. La blancura del espacio doméstico de este escritor ingenuo combina muy bien con esa broma final que casi es una ensoñación carcelaria. Así que se ve con agrado esta nueva película de Manuel Martín Cuenca.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Western

de Valeska Grisebach. Alemania, 2017. 100’.
23 de noviembre de 2017. Centro Niemeyer, Avilés, 55º Festival de Cine de Gijón (sección: esbilla). V.O.S.

Un grupo de obreros preparan una infraestructura hidráulica en Bulgaria. Las relaciones de uno de ellos con las gentes del pueblo cercano son mucho más estrechas y afectivas que las del resto de sus compañeros.

Se proyecta en el Niemeyer esta película que ha venido al festival de Gijón precedida por muy buenas críticas en el de Sevilla. No niego la calidad en la interpretación del personaje de ese alemán con ademanes de vaquero cuya mirada bondadosa me ha recordado la que tenía Basilio Martín Patino. Pero esta historia búlgara tiene muchísimo menos interés que la estupenda Destinos de Stephan Komandarev que vimos ayer. Por lo demás, el festival termina para mi esta tarde (mañana salgo para un congreso en Córdoba) y puedo decir que, además de los inconvenientes de la dispersión de salas de proyección tras la pérdida de los Cines Centro, aunque algunos estuvieran muy ansiosos por aplaudir los efectos del cambio de director, creo que en esta edición hemos perdido la estupenda tradición de las notables retrospectivas que venían caracterizando a este festival (con cineastas tan notables en la etapa de Nacho Carballo como Amir Naderi, Hong Sang-soo, Brillante Mendoza o Matteo Garrone) sin que el nivel medio de lo que he podido ver en la sección oficial y en Rellumes me parezca mejor que el de las ediciones anteriores. El palmarés (escribo estas líneas tras conocerlo) tiene además patinazos tan notables como considerar la mejor película a esa bobada francesa que es En attendant les barbares (con apariencia de cine muy independiente y muy experimental pero que solo puede parecer estimable a quienes sean muy francófilos o hayan visto muy poco teatro y muy poco cine -o las tres cosas- y a quienes piensen que considerar bárbaros a los gringos y fascinante la literatura francesa del siglo XII da pedigrí de cineasta a Eugène Green). O también que el premio especial del jurado sea para una propuesta tan balbuceante y amateur como es Until the birds return de Karim Moussaoui. Nada que objetar, sin embargo, al premio a la mejor dirección para Ana Urushadze por Scary Mother (aunque el premio a la mejor actriz debería ser para Nato Murvanidze por su papel en esa película y no para  Kim Min-hee por En la playa sola de noche -quizá ha sido una forma de premiar, sin que lo merezca, a Hong Sang-soo-). Sin embargo, me saben a poco los premios al mejor actor (póstumo) que ya pronostiqué para Harry Dean Stanton por su inconmensurable interpretación en esa joya que es Lucky o el del mejor guión para la extraordinaria película que es Destinos del búlgaro Stephan Komandarev. Estas dos junto con Scary Mother son, a gran distancia, lo mejor que he visto en este festival. Al lado de esas estupendas películas premiar En attendant les barbares solo demuestra la falta de criterio de un jurado del que, según parece, su presidente (Whit Stillman, el director de la estupenda Amor y amistad) muy lúcidamente ha discrepado.

Tehran Taboo

de Ali Soozandeh. Austria, 2017. 90’.
23 de noviembre de 2017. Cines Ocimax, 55º Festival de Cine de Gijón (sección animaficx). V.O.S.

Algunas vidas problemáticas en Teherán. Por lo que quieren y no pueden hacer. Por sus anhelos y sus condicionantes. El niño mudo es el contrapunto perfecto para estos personajes mayormente femeninos que no consiguen superar sus problemas.

Una animación absolutamente fiel a los modos tradicionales de interpretar y de hacer cine. Tanto que uno no sabe si se ha filmado otra película con actores reales que luego ha sido digitalmente transformada en dibujos o si se trata de un virtuoso ejercicio de imitación radical de las maneras cinematográficas. En todo caso, el resultado es una historia tan interesante como la mayoría de las películas que nos llegan desde Irán.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

En la playa sola de noche

de Hong Sang-soo. Corea del Sur, 2017. 101’.
22 de noviembre de 2017. Cines Ocimax, 55º Festival de Cine de Gijón (sección oficial). V.O.S.

Una actriz coreana pasa un tiempo en Hamburgo. Allí revisa la situación de su vida tras un amor con un director de cine. Luego la veremos en su país hablando con amigos de esas mismas cosas.

No sé si es que esta noche yo estaba más espeso o que lo autobiográfico se ha impuesto tanto en el cine de Sang-soo que no ha dejado espacio para esas ironías, simetrías, paralelismos y juegos con los reencuadres que tanto me gustaban en sus películas. Lo cierto es que, aunque hay cenas, discusiones y botellas verdes de soju, En la playa sola de noche no ha conseguido interesarme. La he encontrado muy diferente a En otro país, aquella primera película que me despertó tanto interés por la mirada de este director. Supongo que veré más películas de Hong Sang-soo aquí. Y confío en que él mejore o yo esté en mejor disposición para apreciarlo.

Destinos

de Stephan Komandarev. Bulgaria, 2017. 103’.
22 de noviembre de 2017. Cines Ocimáx, 55º Festival de Cine de Gijón (sección oficial). V.O.S.

Un hombre que tiene un taller a punto de ser embargado sobrevive conduciendo un taxi por las calles de Sofía. Tras dejar a su hija en el instituto va a ver al banquero con el que tiene la deuda. Este lo chantajea y ordena que se ejecute el embargo. Desesperado, el taxista le dispara y luego se suicida. La noticia genera debates en la radio. Esa noche los escuchamos mientras acompañamos a varios taxistas por las calles de Sofía.

Taxi Teherán es el referente en el que uno piensa. Pero si el retrato urbano de la espléndida película de Panahi es luminoso y pintoresco, el que Komandarev hace de Bulgaria (y en general de Europa) desde los taxis de Sofía es nocturno y conmovedor. El naturalismo de esos recorridos, casi reales, con clientes variopintos se combina con una poética que apela directamente al corazón, el protagonista literal de las historias que abren y cierran esta extraordinaria película. En el coloquio Stephan Komanderev demostró que no es solo un tipo estupendo y muy honesto, sino un gran cineasta que haciendo un cine muy grande con recursos muy pequeños consigue conmover y dar que pensar. Así, que tras el premio que el cine bulgaro consiguió aquí el año pasado con Un minuto de gloria de Kristina Grozeva y Petar Valchanov, no sería extraño que Bulgaria volviera a estar este año en el palmarés. Eso prueba algo que ya debería ser evidente: que el cine, el buen cine, no es cosa gringa o francesa.